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DISTINTIVOS

Todas las cosas existen y se están llevando acabo de acuerdo con la pasión, el placer y el plan del Dios Trino (Efesios 1:11), lo cual es la demostración de su propia gloria intrínseca. Dios crea, llama, redime, salva, restaura, refrena y permite todo con el fin de llevarse toda la alabanza. Su deseo es que el conocimiento de Su gloria cubra la tierra como las aguas cubren el mar (Habacuc 2:14). La misión de Dios es la manifestación de Su magnífica gloria y que Él sea conocido y disfrutado por Su naturaleza y carácter. Dios busca ser reconocido como supremamente valioso y supremamente espléndido. La gloria de Dios es manifiesta en Cristo, en Su palabra, en Su presencia, superioridad y bondad, cuando sus hijos le adoran y le glorifican por quien es (Isaías 43:6-7, 48:9-11; Ezequiel 20:14; Efesios 1:3-14).

La misión de la iglesia universal es glorificar a Dios al hacer discípulos por medio del evangelio de Jesucristo. La misión de Dios y la misión de la iglesia son inseparables; si la misión de Dios es ser glorificado por medio de la redención y la reconciliación de su pueblo, la misión de la iglesia tiene que estar centrada en la gloria de Dios y buscar glorificarle a Él por medio de la proclamación del evangelio que salva y reconcilia pecadores a Cristo. La misión de la iglesia es vista en 2 Corintios 5: Nosotros que hemos sido reconciliados a Dios por medio del evangelio de Jesucristo, ahora somos embajadores de la reconciliación a un mundo perdido y sin esperanza. La misión de la iglesia es implorar, urgir, rogar, razonar, orar, servir, predicar, proclamar y enseñar a las personas el evangelio para que pueda ser Dios glorificado por medio de la reconciliación.

Aquí en Iglesia Comunidad Bíblica, la manera en la que buscamos glorificar a Dios al hacer discípulos es a través de cinco compromisos que incorporan nuestra misión.

Adoración centrada en Dios

La vida consiste de constantes actos de adoración, ya que cada palabra, deseo y acción involucra la atribución de valor e importancia. Cada actitud, afecto y actividad es una expresión de nuestra lealtad, ya sea a Dios o a cosas creadas. Puesto que sólo Dios es digno de nuestra adoración y puesto que la adoración está relacionada a cada área de nuestras vidas, estamos llamados a comer, beber, pensar y trabajar para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). La adoración no puede involucrar solamente ciertos momentos específicos en nuestras vidas, como si Dios no fuese soberano sobre ciertas áreas de nuestras vidas. No existen deseos u obras neutrales, todo es una expresión de adoración.

En Iglesia Comunidad Bíblica, buscamos llevar acabo la adoración centrada en Dios principalmente en reuniones de enseñanza y adoración durante los fines de semana y ciertas noches durante la semana. Por estos medios, adoramos a Dios y recordamos el evangelio mediante la predicación, enseñanza, alabanza, oración y la observación de las ordenanzas del bautismo y la Cena del Señor. Cada uno de estos elementos sirven para que la iglesia tenga la oportunidad de recibir, recordar, responder y regocijarse en la obra de nuestro gran Rey (Salmos 145:1-21; Isaías 43:6-7; 1 Corintios 10:31; Colosenses 3:1-17).

Ministerio centrado en amor

En Juan 13:1-20 leemos como Jesús lavó los pies de sus discípulos, tarea reservada al más bajo de los siervos. Él, siendo el Rey de Reyes, Hijo eterno, Dios encarnado, el ungido del Señor, hizo lo inconcebible. Al lavar los pies de los discípulos, Jesús nos dio un ejemplo perdurable de servicio y nos llamó a seguir en Sus pasos. Hemos sido salvos para servir.

El servicio centrado en el evangelio está basado en la obra reconciliatoria de Dios al extender Su gracia y misericordia. Es una expresión de amor y mayordomía de la gracia que nos ha sido dada la cual, marcada por la humildad, generosidad y hospitalidad, es energizada por una pasión por la gloria de Dios.

En Iglesia Comunidad Bíblica, buscamos que los miembros de nuestra congregación busquen el servicio centrado en el evangelio. Aquellos que han sido transformados por el evangelio tienen múltiples oportunidades, tanto formales como informales, para servir a otros, como por ejemplo al dar la bienvenida a nuevos visitantes de la iglesia, servir como voluntarios en alguno de nuestros eventos o ministerios, enseñar, cantar, servir la comunidad, dar generosamente para las necesidades financieras de los demás, abrir las puertas de sus hogares a vecinos que necesitan escuchar las buenas de salvación, etc (Juan 13:1-20; 2 Corintios 8:1-9:15; 1 Pedro 4:8-11).

Enseñanza centrada en la Biblia

Dios se ha revelado en su Palabra escrita. la Biblia es la Revelación escrita de Dios para los hombres, que ha sido inspirada verbalmente en toda palabra y es absolutamente integrante en los documentos originales. Afirmamos la infalibilidad, suficiencia y autoridad de la Escritura. En ICB  tenemos como objetivo primordial el que todo lo que hagamos esté saturado de la Palabra. Aquí en ICB mostramos nuestro compromiso con la enseñanza basada en la Biblia por medio de la predicación del domingo en el servicio de adoración. Sólo en la Biblia encontraremos los nutrientes para crecer espiritualmente y edificarnos los unos a los otros. En particular, aquí en ICB creemos en la predicación expositiva. ¿Qué quiere decir eso? De manera sencilla, es explicar lo que el autor original quiso decir a la audiencia original, y entonces sí sacar de dicho estudio las implicaciones para nuestra vida hoy en día (Romanos 10:17; 1 Corintios 1:21; Hebreos 4:12). La dieta regular de la iglesia debe ser la predicación expositiva.

Comunión centrada en cristo

Adoramos a un Dios Trino que ha existiendo eternamente en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14). Al identificar la unidad trinitaria en Dios, reconocemos que Dios es comunitario, por lo que siendo creados a imagen de Dios, nuestra comunión unos con otros refleja dicha realidad acerca de Dios.

Aunque todo creyente tiene una relación personal con Dios, su relación no es individualista o privada; la fe cristiana no fue creada para llevarse a cabo en el aislamiento. Fuimos creados para tener comunión con Dios y con otros. Por lo tanto, la iglesia local no es simplemente un lugar a donde asistir sino un cuerpo al cual permanecer. La Biblia nos llama miembros del mismo cuerpo (1 Corintios 12:12-31), llamándonos a contribuir a la gloria a Dios y el bien de Su pueblo. Una comunidad centrada en Cristo es una llamado al amor, cuidado, compañerismo y discipulado mutuo mientras que juntos buscamos adornar la persona y obra de Cristo en nuestras vidas en medio de una cultura que añora lo superficial y casual.

En Iglesia Comunidad Bíblica buscamos tener una comunión centrada en Cristo y que las personas se involucren en el cuerpo de Cristo por medio de estudios de Biblia hogareños y reuniones de hombres, damas y jóvenes. A veces nuestros grupos no son perfectos, por lo que es nuestra esperanza que los miembros de dichos grupos se comprometan radicalmente a reformarlos desde adentro por medio de tiempo, oración, esfuerzo, paciencia, amor, confianza y esperanza (Hechos 2:42-47; 1 Corintios 12:12-31; Hebreos 3:12-13).

Evangelismo centrado en las misiones

En Mateo 28, 18-20, el pasaje más famoso acerca del discipulado, Jesús pronuncia la Gran Comisión de la iglesia, la cual incluye la multiplicación. Parte de nuestra comisión es convertirnos en mejores discípulos por medio de nuestro amor a Dios y amor a los demás, equipando y enseñando así a otros a hacer lo mismo. Estamos llamados a crecer mientras que extendemos el mensaje del evangelio de vida a un mundo muerto en el pecado. Dios ha determinado el tiempo y lugar específico en el cual vivimos, trabajamos y disfrutamos para Su gloria (Hechos 17:26). El Señor dirige intencionalmente nuestras vidas para que por ende también nosotros vivamos intencionalmente en todo lo que hacemos.

En Iglesia Comunidad Bíblica buscamos multiplicar el reino de Dios al vivir con el propósito de que la gente conozca y disfrute a Dios. Nuestra misión, ya sea al interactuar con nuestros vecinos y compañeros de trabajo como al ir a un viaje misionero, es que el evangelio se multiplique y que las personas lleguen a conocer a Jesús como su Señor y Salvador, para la gloria de Dios. Ésta es nuestra meta y es la misión que nos inunda de propósito y sentido (Mateo 28:18-20; 2 Corintios 5:11-12)

Nosotros existimos, por la gracia de Dios, para glorificar a Dios al hacer discípulos del Señor Jesucristo a través del testimonio de nuestras vidas, la predicación expositiva de la Palabra de Dios, que resulta en una adoración trascendente, a través de un compañerismo bíblico, un ministerio estratégico, y una visión evangelista, buscando obedecer su Palabra y seguir su dirección soberana.